Anchura y ángulo de los pies: dos ajustes distintos
La anchura es la distancia entre los pies. El ángulo indica cuánto apuntan las puntas hacia fuera. Puedes separar más los pies sin girarlos más, o abrir un poco las puntas sin mover los talones. Cambiar ambos ajustes a la vez dificulta saber qué te ayuda.
La anchura de los hombros es solo una referencia fácil de repetir. No necesitas medir un ángulo exacto ni copiar los pies de otra persona. Busca primero un apoyo entre talón y antepié, sin volcarte claramente sobre el borde interno o externo.

Qué permite concluir realmente la investigación
Lorenzetti y colaboradores (2018) estudiaron a 42 personas, principiantes o experimentadas, con tres anchuras y tres ángulos de pies. Estos ajustes modificaban el movimiento y los momentos articulares, es decir, el efecto de giro de las fuerzas alrededor de las articulaciones. Solo los participantes experimentados usaron también una carga externa, equivalente a la mitad de su peso corporal.
Este estudio biomecánico no midió el crecimiento muscular durante meses ni la frecuencia de lesiones. Muestra que cambiar los apoyos modifica el movimiento, no que una posición concreta sea la más segura o desarrolle más los cuádriceps. Los ángulos probados no son instrucciones obligatorias.
¿Tener muslos largos exige una sentadilla amplia?
No necesariamente. En un estudio de Demers y colaboradores (2018) con 32 adultos jóvenes, ampliar los apoyos reducía sobre todo la dorsiflexión de tobillo necesaria en la sentadilla sin carga. Los muslos relativamente largos respecto al segmento entre la rodilla y el tobillo se asociaban con mayor flexión de tobillo y rodilla en las posiciones estrecha e intermedia.
La dorsiflexión acerca la tibia al empeine. Por eso, merece la pena probar una posición algo más amplia si te cuesta llegar abajo con soltura. Pero los participantes eran jóvenes, podían hacer sentadillas y se evaluaron sin carga: esto no permite calcular la separación de los pies a partir de la longitud del fémur. Además, los resultados a mayor profundidad incluían menos participantes.
En la práctica, no intentes deducir la forma de tus articulaciones de cadera a partir de una foto o una repetición. Tus proporciones aportan contexto; la estabilidad y la facilidad de movimiento siguen siendo los criterios para decidir.
Una prueba sencilla durante el calentamiento
Este es un método práctico, no un protocolo validado para encontrar una posición perfecta. Usa el peso corporal o una barra ligera, mantente lejos del fallo y utiliza el mismo calzado.
- Haz unas repeticiones con tus apoyos habituales. Observa la profundidad que controlas y el contacto de los pies con el suelo.
- Separa un poco más los pies, sin buscar una posición extrema. Compara a una profundidad similar y vuelve a la posición inicial si el movimiento pierde fluidez.
- Una vez elegida la anchura, ajusta un poco las puntas. Deja que las rodillas sigan en general su dirección; no las empujes al máximo hacia fuera.
- Comprueba la posición en las series de aproximación. Consérvala solo si puedes repetir los apoyos y el recorrido al aumentar la carga.
Para organizar esa aproximación, consulta la guía sobre las series de calentamiento. Si una posición provoca un dolor inusual, detén la prueba en lugar de forzar un ángulo supuestamente ideal.
Tres errores que falsean la comparación
Bajar menos después de separar los pies no demuestra que seas más fuerte. Cambiar a la vez calzado, posición de la barra y carga impide aislar el efecto de los apoyos. Y sentir más un músculo no basta para predecir más crecimiento.
Define primero un recorrido comparable y compara después varias sesiones. Una cierta inclinación del torso no significa por sí sola que tus pies estén mal colocados.
¿Hay que usar los mismos apoyos en todas las variantes?
No. La sentadilla trasera y la sentadilla frontal sitúan la carga de forma distinta. En la sentadilla hack los apoyos también dependen de la plataforma y del respaldo. Prueba cada variante con poca carga en vez de copiar exactamente la separación anterior.
Cuando encuentres una opción adecuada, mantenla el tiempo suficiente para seguir tus series en tu diario de entrenamiento. Si la profundidad o la posición cambia mucho, considera las primeras sesiones como una nueva referencia, no como una marca directamente comparable.
Fuentes y metodología
Se consultaron los textos completos de ambos estudios originales. Describen efectos biomecánicos inmediatos, no superioridad a largo plazo para ganar músculo ni una garantía contra lesiones. El método de prueba propuesto es una referencia práctica que debe individualizarse.
Preguntas frecuentes
¿Los pies deben estar paralelos en la sentadilla?
No. Una ligera apertura puede ir bien, pero su grado depende del movimiento que controles. Ajusta con poca carga sin forzar una rotación extrema.
¿Una sentadilla amplia siempre es mejor para los glúteos?
No. Cambiar la anchura puede modificar las demandas articulares y el movimiento, pero no demuestra mayor crecimiento. Prioriza una posición estable, un recorrido controlado y una progresión medible.
Se me levantan los talones: ¿basta con separar más los pies?
Es un ajuste que puedes probar, no una solución automática. Reduce la carga, revisa la profundidad controlada y cambia un solo parámetro. Si ninguna posición es estable, pide que revisen tu técnica en vez de forzar.
¿Cómo saber si la nueva anchura me va mejor?
Con profundidad y esfuerzo comparables, debes poder mantener los apoyos y repetir las repeticiones durante varias sesiones. Levantar más peso bajando menos no basta para concluir.